martes, 3 de julio de 2007

CAMBIE DE AGENDA






Este año cambié de agenda y me ha dolido tanto, casi como cambiar de piel. Mi vieja lista de direcciones y teléfonos había durado ya casi cinco años. Ya estaba llena de borrones y con algunos nombres de algunas de sus letras.

Fui repasando sus nombres, uno a uno, recordando su voz en el teléfono, en aquel número que ya no pasaría a mi renovada agenda porque, si equivocadamente yo lo volviera a marcar, tendría el temor de no encontrar a la misma persona de hace años.

¡Y cuántos amigos cambiamos de ciudad o de casa! Y... sobre todo. ¡Cuánto cambié yo de amigos!

Repaso algunos nombres que hace algunos años eran para mí indispensables, por que estaban en mi escuela o trabajo y con quienes no he perdido amistad, pero a quienes no he vuelto a ver y hablar desde que estábamos juntos.

¡Qué salvaje es esta civilización que nos trae y nos lleva, nos acerca y nos aleja! Repasando esta agenda me doy cuenta de que incluso las mejores amistades dependen de las circunstancias. Parecía que nadie podría arrancarme jamás de aquel grupo de amigos.

Y basta un simple cambio de escuela y de lugar para que dieciocho de cada veinte amistades desaparezcan y puedas sentirte afortunada si continúan a flote dos de ellas. ¿Y qué decir de los nombres que ya no te dicen nada?
Repasando mi agenda encuentro una docena que no consigo identificar. Los leo y los releo y, por más vueltas que doy en mi cabeza, no logro unirlos a un rostro o a una persona. Esto me angustia, porque yo sé que acostumbro escribir en papeles o tarjetas los encuentros transitorios y que únicamente escribo en mi lista aquellos nombres que quiero unir a mi persona y a mi vida.
Pero cinco años después, algunos de ellos se han convertido en perfectos desconocidos. Siento el deseo de marcar ese número de teléfono, preguntar por su dueño, comprobar si su voz me clasifica lo que me oculta su nombre. Creo que nunca como esta tarde he experimentado tan viva y crudamente lo que significa el tiempo al pasar por nuestra vida.
He recordado amigos que me alejó la vida, que cambiaron de profesión o incluso de ideas y de quienes me sigo sintiendo tan francamente amiga como cuando escribí por vez primera su nombre en mi agenda. Esos son mis amigos verdaderos.
Los que no necesitan ser sostenidos por las circunstancias, los que permanecen aunque giren los vientos, los que siguen siendo los mismos aunque no nos veamos, aunque no nos hablemos, aquellos para quienes el tiempo parece haberse detenido y con quienes rejuvenecemos los recuerdos al encontrárnoslos por la calle.
Por eso este año aunque ya es JULIO, quiero que sepan que estarán en mi corazón, en mis oraciones, son y serán para siempre lo mejor de mi vida. Amigos todos, hoy quisiera decirles cuanto los quiero, que el cariño no cambia aunque cambie el camino............


8 comentarios:

Mari dijo...

En tu escuela!
Ya veo, ya.

Esta identidad es la que uso cuando posteo para mi escuela. Este año no, que con los cambios andamos al trote...

Trabajo como maestra (quinto y sexto año, Lengua, este año) Ya me contarás vos...

Algunos amigos se alejan, otros llegan... el otro día comenta con alguien que esos afectos no desaparecen del todo, hay hilos que nos unen para siempre aunque no veamos más a la gente...

Besos!

Sandra Perez dijo...

Ufffff, querida Maisa, cuanta verdad en tus palabras... Mi agenda, por no transcribir, está llena de liquid paper!!!. Esa gente que pasa en la vida, en el trabajo, que te olvida, u olvidás, sonn parte del bagaje que vivimos, a pesar de estar hace 19 años en la misma escuela, no tenés idea cuantos borrones se sucedieron en mi agenda!!!. Mis besossss para vos y me voy meditando... No será mucho liquid ya???...

Otra vez a viajar al olvido... dijo...

hola, te convido a leer mis poesias (historias cortitas)...

Miri dijo...

OHH!! Maisa, sí, eso pasa. Muchos son los amigos "circunstanciales", que nos damos cuenta de que lo son cuando pasan...Lo bueno es que tenés de los otros, de los que vale la pena recordar, de los que están siempre en toda circunstancia y en todo lugar y tiempo.Ellos son los que deben de tener un lugar en nuestra mente y corazón, nada más.
Te agradezco mucho el comentario que me dejaste, ya que es una circunstancia especial, y me sirvió lo que me decís.
Te dejo un beso grande y te espero pronto.

Nosotras mismas dijo...

La agenda de verdad se lleva en nuestros corazones y pensamientos.

El Analista dijo...

La vida es un caminito, al mirar al costado muchas veces la gente que te acompañaba tomo otra vereda diferente pero quizas nuevas caras esten dando vueltas, todo esto hace crecer y enseña, forma parte de la vida, mas bien es la vida en si misma.

El Señor de Monte Grande dijo...

Que forma de escribir, y que realidad, conocemos a tantos pero tan pocos quedan, en mi caso no mas de 4.

Un abrazo desde MG

Bichito de luz dijo...

¡Hermosa reflexión Maisa!

...La agenda del corazón es la que no se cambia, no se borra, no se olvida y los amigos de siempre no tienen distancia,tiempo ni fronteras...

gracias por tus palabras