viernes, 29 de junio de 2007

PARA DIEGO


Estos dias me tomé un momento para mirar más a fondo de qué manera yo estuve actuando con vos hasta ahora. Simplemente siempre te puse la etiqueta de "niño".

Afortunadamente, y tal vez tarde vi lo que estaba sucediendo en mi cabeza, y vi que pensaba en vos en términos de "etiquetas", en vez de hacerlo términos de tu humanidad.

Asi que en vez de verte como un niño,vi a un ser humano que estaba sufriendo y abri mi corazón a lo doloroso que fue ver, que se puede llegar al punto de desear dañar a los demás sólo porque no se ha aprendido a ver la humanidad de otro.

De la manera en que me enseñaron a concebir lo que significaba ser madre, yo pensaba que la tarea era hacer que los hijos se comporten bien.

Ahora veo que este objetivo sólo conduce al fracaso, porque he aprendido que cada vez que mi meta era hacer que vos y tu hermana se comportaran de cierta manera, ustedes se resistían, fuera lo que fuera lo que yo pedía.

Asi, amenazaba tu autonomía, tu derecho a elegir lo que querias hacer. Y cuando la gente siente que no es libre de elegir lo que quiere hacer, tiende a resistirse, aún cuando ve que el propósito de lo que le pedimos es válido.

Vos y tu hermana me enseñaron que, en primer lugar yo no podía obligarlos a que hicieran lo que yo quería...NO PODIA OBLIGARLOS A HACER NADA.

Ahora para mí, como madre esa fue una lección humillante, aprender que no tengo poder, porque de alguna manera se me había metido en la cabeza que mi trabajo como madre era hacer que mis hijos se portaran bien.

Todo lo que hice siempre hasta adolescentes, fue desear que me hubieran obedecido, porque eso fue lo que me enseñaron.

Yo no quiero tener ese tipo de conexión con ningún ser humano, particularmente no con mis hijos, de los cuales soy responsable, aunque ya son hombres y mujeres grandes.

Me di cuenta de que los retos y castigos no sólo no dan resultado, sino que además impidieron que ustedes hicieran las cosas por ustedes mismos.

Y no me daba cuenta que cuando sentían dolor, necesitaban que los escuchara y los entendiera.

Tal vez deseaban recibir consejos, pero no cuando yo quería darlos, sino cuando ustedes lo pedían.

Debí aprender que la guía era ver lo que necesitabas.

Una guía que provenia de una confianza mutua, no de una mamá que está imponiendo su autoridad sobre su hijo.

No entendí que deseabas tener la libertad de hacer algo porque vos lo decidías, no porque yo te estaba obligando a hacerlas.

En otras palabras todo lo que yo planteaba era una exigencia, no un pedido.

Ahora sólo puedo decir que hice lo que pude........aunque mal a veces...... y a destiempo aprendí que la única manera de recibir amor es DANDOLO !!!!!!!!!!!

Te despido con la alegría de una esperanza para un futuro mejor para vos.....y con la alegría de saber que tengo un hijo que puede decidir por si mismo...... y decidir si me quiere querer o no..... no porque yo se lo imponga...

Suerte hijo mío......y SE FELIZ !!!!!!!!!!!!!!!!

2 comentarios:

Mari dijo...

=)

El escrito más lindo de todos, este. Te muestra humana, desnuda, sin miedo.

La culpa no sirve! Y no digo más, que suelo parecer una maestra ciruela, y no es el tema.

Besos

Sandra Perez dijo...

A veces parece que los hijos son nuestros y en realidad son de la vida... Que dificil es dejarlos volar!!!. Mis besosssss para vos.